


Ciclo de ilustraciones que comenzó como un ejercicio práctico hacia 1999. La idea era practicar el dibujo de la figura femenina, partiendo de un antiguo dibujo mío de 1995, en donde se veía, frontalmente, a tres mujeres dobladas sobre sus propias piernas, con la cabeza caída. Redibujar la misma pose de diferentes puntos de vista (angular, de arriba, de abajo, etc.) era mi consigna inicial que, sin embargo, fue mutando con los días... Y lo que comenzó siendo un mero ejercicio, se transformó en la representación de un fragmento de mi vida.Pues a medida que los dibujos se sucedían, mi motivación desaparecía por lo autómata y técnico del ejercicio. Entonces, con el solo fin de amenizar la tarea, cada vez que bosquejaba a una de las mujeres, inconscientemente yo le otorgaba la identidad de alguna amiga mía, que hubiese dejado algún rastro en mi. Luego se me ocurrió... para que la identidad de cada una quedara absolutamente sellada sobre la imagen, comencé a pedirles que estamparan, de su puño y letra, sus nombres, firmas u apodos, al lado de sus imágenes... El único objetivo: dejar registro, una huella de un fragmento de mi vida.
Con cada una de sus firmas, yo pretendía otorgar al dibujo una identidad, un alma trasladada en una escritura caligráfica original. Al principio, cierta vergüenza me daba pedirles sus firmas, pero hasta el momento, en todos estos años, no me he topado con ninguna de las dibujadas, aún, que se haya negado plasmar su nombre, sino todo lo contrario...
Todas se sintieron halagadas por haberlas elegido en ese momento... algunas inventaban un firulete especial, otras sentían miedo de arruinar mi dibujo y plasmaban una escritura fría y antinatural, sin comprender aún, que una firma fea, podría otorgar la mas auténtica de las identidades, y una poco espontánea, la apatía absoluta.
Fue una gran sorpresa la recepción que mi proyecto tuvo entre todas aquellas-ellas. Esto provocó que mi entusiasmo fuera creciendo, y que el ciclo, pensado en un primer momento para solo cinco o seis dibujos, con dos o tres puntos de vista, y a ser terminado en tres semanas como mucho, se extendiera a través de los años, hasta llegar, ocho años después, al número de 18 dibujos y 31 protagonistas que estuvieron, que fueron, se fueron y volvieron; que se quedaron firmes junto a mi, o que desaparecieron para siempre...
Extraño e interesante es hojear las ilustraciones y ver las firmas de las que en algún momento tan cerca de mi estuvieron pero que ya no mas. Extraño e interesante fue sentir cómo el estilo de mi dibujo ha ido cambiando en todos estos años, tornándose mas suelto y sintético, pero mas compacto en el claroscuro... Algo que el espectador no percibirá, pues he ido retocando las ilustraciones a medida que el tiempo fue pasando.
Quizás podría continuar con este ciclo de ilustraciones por el resto de mi vida... Sin embargo, un día decidí no seguir con ella. Queda hoy como registro de todas aquellas mujeres, que en estos años estuvieron, fueron, se fueron y volvieron; que se quedaron firmes junto a mi, o que desaparecieron para siempre...
Mariana Baizán - 08/03/2007

